La punción folicular bajo anestesia

La punción ovárica o punción folicular se lleva a cabo en el marco de un tratamiento de fecundación in vitro o donación de óvulos, después de la estimulación ovárica. Mediante este proceso, se obtienen los óvulos que han crecido y madurado en los ovarios.

Para realizar este acto médico es imprescindible el uso de anestesia. Es posible utilizar sólo anestesia local , aunque hoy en día es mucho más frecuente el uso de la sedación, que aporta una comodidad mucho mayor a la paciente.

¿Cómo se realiza una punción ovárica o folicular?

Se trata de un proceso relativamente sencillo y rápido, en el que mediante ecografía transvaginal se identifican los folículos en cada uno de los ovarios y mediante un sistema de aspiración se punciona cada uno de ellos para obtener el líquido que contienen. Para esta punción se utiliza una aguja que pasa a través del fondo de la vagina hasta acceder a cada uno de los ovarios. Es muy importante el control ecográfico del proceso para no dañar estructuras anexas o próximas (intestinos, vejiga o vasos sanguíneos por ejemplo).

Una vez obtenido el líquido folicular, éste es observado en el laboratorio de fecundación in vitro bajo la lupa por el embriólogo, que identificará los óvulos que se encuentran en suspensión en el fluido. Estos óvulos se encuentran rodeados de células (cumulus oophorus) que en condiciones fisológicas sirven como protección a lo largo de sus paso por las trompas de Falopio y juegan un papel importante en la interacción óvulo-espermatozoide. Pasadas aproximadamente dos horas, los óvulos estarán listos para proseguir con el tratamiento y ser fecundados o bien para ser vitrificados.

Es muy importante que todo el proceso de lleve a cabo en condiciones óptimas. La temperatura por ejemplo es un aspecto clave. Los óvulos son estructuras frágiles y muy sensibles a los cambios de temperatura, por lo que son mantenidos en todo momento a 37ºC. Para ello se utilizan en todo momento materiales y superficies calefactadas y calibradas a esta temperatura. Otro aspecto importante es el pH. Los medios de cultivo utilizados para recuperar los óvulos mantienen el pH mediante un sistema taponado, dando tiempo al embriólogo a localizar los óvulos y a devolverlos al incubador, donde se cultivarán en condiciones de nuevo fisiológicas, muy similares a las que se encontraban dentro de los folículos. Finalmente, tanto los medios utilizados para la recuperación de los óvulos como los medios de cultivo, proveen a las células, en este caso a los óvulos de los nutrientes y componentes necesarios para garantizar su metabolismo.

¿Cuánto dura la punción folicular?

El proceso de obtención de los óvulos es rápido y no suele durar más de 15 minutos. La recuperación post-anestésica también es generalmente muy rápida. La paciente es dada de alta entre una hora y media o dos horas después de la punción, en función de la evolución. La tasa de complicaciones como consecuencia de la intervención es muy baja. Es recomendable guardar reposos relativo el día de la punción folicular, puesto que pueden aparecer molestias a nivel abdominal o pequeños sangrados.

Fuente: www.drperamo.es

La transferencia embionaria bajo anestesia

La transferencia embrionaria es el momento culminante en todo ciclo de fecundación in vitro. Se trata de un proceso delicado, que debe influir lo mínimo posible tanto en el embrión como en el endometrio de la paciente. En la inmensa mayoría de los casos no es necesaria ningún tipo de anestesia, ya que el proceso es totalmente indoloro.

El proceso fisiológico de la implantación es aún muy desconocido. En muchas ocasiones, a pesar de que la técnica de la transferencia embrionaria se desarrolle correctamente y los embriones transferidos sean de buena calidad, no se produce el embarazo.

Uno de los aspectos que podría influir en este proceso de implantación es el uso de anestesia en los casos en los que es necesaria. En estos casos, el protocolo anestésico usado es muy parecido al de la recuperación de los óvulos.

Como hemos visto en anteriores posts, el efecto del uso de anestésicos sobre la fertilidad de los óvulos durante su recuperación es poco conocido. Lo mismo sucede con la anestesia durante la transferencia embrionaria.

La primera dificultad metodológica es que las transferencias en las que es necesario recurrir a la anestesia son transferencias difíciles o muy difíciles, por lo que ese podría ser el motivo por el que las tasas de embarazo fuesen menores.

Hay varios estudios publicados hasta este momento sobre el posible efecto del uso de anestésicos como el propofol durante la transferencia embrionaria. En uno de ellos se comparó la tasa de embarazo clínico entre casi 200 mujeres, la mitad de las cuales había sido sometida a anestesia durante la transferencia embrionaria. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas.

Se calcula que aproximadamente un 5% de las transferencias embrionarias se clasifican como muy difíciles al existir una importante dificultad para pasar con la cánula de transferencia el cuello del útero y poder así depositar los embriones.

En estos casos, se puede recurrir a la dilatación del cuello e incluso a la histeroscopia. En otras ocasiones es suficiente con la realización de la transferencia bajo anestesia. El efecto sedante del propofol conlleva una relajación muscular que a menudo relaja el cuello del útero facilitando la técnica.

Hasta el momento, existían dudas sobre si el uso de este fármaco podría ser perjudicial a nivel de la implantación embrionaria. Estudios como este demuestran que tal efecto no existe. Por este motivo, se cree que en los casos en los que esté clínicamente justificado, se puede recurrir a la transferencia embrionaria bajo anestesia sin temer por un efecto negativo en la implantación.