Posibles efectos de la anestesia en FIV

El potencial impacto de los fármacos anestésicos sobre los resultados de las técnicas de RA no se conoce en profundidad.  Hasta el momento, no se han demostrado efectos teratogénicos y/o mutagénicos. Este hecho ha permitido el empleo de muchas técnicas y fármacos anestésicos, pero es necesario ser precavido.

Es innegable que el manejo anestésico puede interferir en los resultados de las técnicas de reproducción asistida. Por este motivo, el médico anestesiólogo debe procurar administrar la mínima dosis de fármacos posible y minimizar el tiempo de exposición. Obviamente, todo ello sin dejar de priorizar el confort de la paciente y el éxito de la intervención.

La interacción de los fármacos anestésicos con óvulos y embriones ha sido demostrada. Estos estudios se llevan a cabo principalmente en modelos animales por la dificultad o imposibilidad de su realización en seres humanos. Los efectos entre diferentes fármacos pueden variar notablemente. Además, el mismo fármaco puede tener efectos completamente distintos sobre gametos o sobre embriones, por ejemplo.

Entre otros, los fármacos anestésicos interactuarían con gametos y embriones a distintos niveles:

  • Podrían forzar la puesta en marcha de los procesos que se producen en el óvulo una vez éste ha sido fecundado por el espermatozoide. Cuando esta activación se produce como efecto de un agente externo y no de la fecundación por parte del espermatozoide, se conoce como activación partenogenética.
  • Cambios en la estructura de los lípidos de membrana y de las proteínas trans-membrana, encargadas de regular el tránsito entre el exterior e interior de la célula. Como consecuencia, se crearían alteraciones en el flujo de iones con el medio extracelular, necesario para la regulación de múltiples procesos. En el caso de los hombres, la integridad de la membrana plasmática y el flujo de iones es fundamental para la mobilidad de los espermatozoides.

¿Cómo evitar estos efectos?

Como en toda intervención, es fundamental realizar una correcta visita y valoración antes de la anestesia, así como la firma del correspondiente consentimiento informado.

Al no existir un protocolo definido para este tipo de intervenciones, quedará a criterio del facultativo el tipo y dosis de fármaco anestésico a usar.

En algunas ocasiones es posible realizar la punción ovárica bajo anestesia local. Se trata de una opción a valorar especialmente en el caso de respuestas ováricas bajas. Esta opción permite reducir los costes a la paciente y los posibles efectos de la anestesia sobre el éxito del proceso.

En el caso de realizar la recuperación ovárica bajo sedación, los principios activos más empleados son el fentanyl (alfetanyl o remifentanyl) con midazolam y propofol. Esto permite una recuperación rápida y una tasa de complicaciones muy baja.

Fuente: www.invitrotv.com

La anestesia en reproducción asistida

Reproducción asistida

Algunas de las técnicas de reproducción asistida deben ser realizadas bajo anestesia. En concreto, la Fecundación in vitro es la técnica que más comúnmente requiere de la sedación del paciente, en concreto en la recuperación de los óvulos mediante punción transvaginal.

Su participación en el proceso de reproducción asistida supone que el anestesista debe conocer no sólo la técnica, sino que debe tener en cuenta los efectos celulares y moleculares que los principios activos que va a usar pueden tener sobre los óvulos, embriones y sobre el endometrio de la paciente.

A nivel del laboratorio de fecundación in vitro, es posible que los agentes anestésicos tengan influencia sobre los procesos de fecundación, desarrollo embrionario e implantación embrionaria.

Desde el inicio de la técnica en 1978, la Fecundación in vitro ha evolucionado notablemente. Se calcula que en algunos países desarrollados los niños nacidos por esta técnica pueden suponer hasta el 1% del total anual. En otras ocasiones, la misma técnica se utiliza para preservar la fertilidad en mujeres, ya sea para postponer su maternidad poor motivos sociales o debido a la aparición de un proceso oncológico.

Los primeros ciclos de FIV se llevaban a cabo sin estimulación ovárica. EL único óvulo que se producía en el ciclo se intentaba recuperar por laparoscopia, a veces sin éxito. En esos momentos se desconocían los efectos adversos que la anestesia podía producir sobre el proceso.

Hoy en día, el proceso de FIV se inicia con la estimulación ovárica, gracias a la que se pueden obtener una mayor número de óvulos por ciclo y con ellos unas probabilidades de éxito mucho mayores. La recuperación de los óvulos se realiza por punción transvaginal y desde el punto de vista de la anestesia, es suficiente con una sedación de la paciente.

Si bien aún queda mucho por avanzar, existe un mayor conocimiento de los procesos moleculares relacionados con todo el proceso. Esto conlleva una mayor concienciación por parte de los anestesistas y de todo el equipo médico en general sobre los fármacos utilizados para la anestesia y el efecto que pueden tener sobre los procesos biológicos.